Si estás pensando en vender la "NUDA PROPIEDAD", es fundamental conocer su valor aproximado antes de cualquier paso en el proceso de venta.
Vender la nuda propiedad significa vender la titularidad de la vivienda a un inversor a cambio de un pago único (o una renta mensual), pero reservándote el usufructo vitalicio. El usufructo es el derecho legal a seguir viviendo en tu casa y disfrutar de ella exactamente igual que hasta ahora, para siempre y de por vida. Nadie te puede echar.
Al 100%. Toda la operación se formaliza mediante una Escritura Pública ante Notario y se inscribe en el Registro de la Propiedad. En la misma escritura queda blindado por ley tu derecho de usufructo vitalicio. Es un proceso totalmente transparente, regulado por el Código Civil español y con la máxima seguridad jurídica para ti.
El precio no se decide de forma aleatoria; depende de una fórmula matemática que cruza dos datos clave: el valor de mercado actual de la vivienda (mediante una tasación profesional) y la esperanza de vida del usufructuario (calculada según las tablas oficiales del Instituto Nacional de Estadística basadas en la edad y el sexo). Cuantos más años tiene el propietario, mayor es el porcentaje que recibe sobre el valor de la casa.
Esta es una gran ventaja para ti. Al vender la nuda propiedad, te liberas de los gastos más pesados. El nuevo propietario (el inversor) pasa a pagar el IBI, las derramas extraordinarias del edificio y el seguro estructural. Tú, como usufructuario, solo sigues pagando los gastos de consumo ordinario (luz, agua, gas) y la cuota ordinaria de la comunidad de propietarios.
El usufructo es tuyo y puedes hacer con él lo que quieras. Si decides dejar la vivienda, puedes alquilar la casa a un tercero y quedarte con el 100% de la renta para pagar la residencia, o bien puedes vender tu derecho de usufructo al propio nudo propietario para obtener un extra de liquidez.
No, legalmente no es necesario. Si eres el único propietario de la vivienda, tienes pleno derecho a disponer de tu patrimonio para asegurar tu bienestar económico. Es una solución cada vez más utilizada para no depender económicamente de la familia y disfrutar de la jubilación con total independencia.