Sí, rotundamente. Legalmente nadie está obligado a permanecer en una comunidad de bienes (según el Código Civil). Tú tienes pleno derecho a vender, donar o ceder tu porcentaje de la propiedad (tu proindiviso) a un tercero, sin necesidad de contar con la firma ni el consentimiento del resto de los copropietarios.
Gestionamos cualquier situación de bloqueo: herencias donde un hermano se niega a vender o quiere quedarse a vivir gratis, divorcios en los que no hay acuerdo con la vivienda familiar, o proindivisos con embargos que afectan solo a uno de los dueños. Analizamos el caso y compramos o buscamos un inversor para esa fracción del inmueble.
El comprador final no es un particular que va a vivir allí, sino inversores especializados o fondos de inversión que gestionamos en nuestra cartera. Estos inversores compran tu parte con un descuento, asumiendo ellos el coste, el tiempo y la gestión legal posterior para negociar con los otros copropietarios o, si es necesario, solicitar la división judicial de la cosa común. A ti te compran el problema y te dan liquidez inmediata.
Por ley, los demás copropietarios tienen el derecho de retracto (preferencia para comprar tu parte al mismo precio). No necesitas su permiso para vender, pero una vez formalizada la venta ante notario, se les debe notificar fehacientemente para que decidan si quieren ejercer ese derecho de compra preferente. De la gestión de este trámite nos encargamos nosotros.
Mucho menos que un proceso judicial. Mientras que una demanda de división de cosa común en el juzgado puede demorarse entre 1 y 2 años (con el consiguiente desgaste y coste de abogados), la venta directa de tu proindiviso a nuestra red de inversores puede resolverse en cuestión de semanas una vez analizada y aprobada la documentación.
Es perfectamente viable, pero requiere un análisis técnico. La hipoteca grava a toda la finca, no solo a tu parte. Estudiamos el saldo pendiente de la hipoteca y la viabilidad de la operación para estructurar una oferta de compra que te libere de la deuda o compense económicamente tu porcentaje.
No, en absoluto. Nosotros nos encargamos de todo el proceso con absoluta discreción, evitando que tengas que enfrentarte o negociar directamente con las personas con las que tienes el conflicto. Nos convertimos en tu barrera de protección para que consigas tu liquidez sin pasar por discusiones ni tensiones familiares.